Nuestro cuerpo envejece con el paso del tiempo, y nuestro cabello no iba a ser menos, lógicamente, también envejece y las primeras señales de ellos son las canas, pérdida de grosor, consistencia, brillo, cuerpo y aumento de la caída.

Normalmente y según las distintas edades, sobre los 20 años el cabello está sano, fuerte, con brillo, pero no hay que descuidarlo, a los 30 años ya hemos abusado un poco de tratamientos, calor, etc… suelen salir las primeras canas y hay que aumentar los cuidados, a los 40 el cabello se debilita, se hace más fino, ha comenzado a envejecer, se pierde más cantidad, se encrespa y es recomendable hacer tratamientos intensivos cada cierto tiempo.

Otras posibles causas de envejecimiento capilar son los problemas hormonales, el estrés, la exposición excesiva al sol y calor, el abuso de tratamientos como tintes, alisantes, decoloración…  Es muy normal que el cabello se deteriore bastante antes de la menopausia, pero después de los 40, porque se producen menos estrógenos.

Pero el cabello no envejece igual en hombres y en mujeres, por norma general, las hormonas de los hombres están activas durante más tiempo, por lo que el envejecimiento capilar en ellos es más tardío, aunque pueden afectar otros aspectos y aparecer la alopecia o calvicie.

Para cuidar bien nuestro cabello y ayudarle a envejecer más tarde, podemos disminuir el uso de planchas, secador, seleccionar las temperaturas más bajas posibles en los mismos, minimizar el número de tratamientos químicos como tintes o permanentes, aplicar mucha hidratación, protector de calor antes de secar o de exposiciones al sol, utilizar productos adecuados a nuestro tipo de cabello y si es necesario, ayudar con algún complemento alimenticio.

Los tratamientos de células madre son muy buenos para ayudar al envejecimiento capilar, estimular la producción de colágeno y que el cabello crezca más fuerte y sano. Los aceites como el de argán o el de coco también son muy beneficiosos para el pelo, la Vitamina C, biotina o queratina.

Cuando envejecemos, nuestra piel, uñas y cabello también lo hace, mucho depende de los genes, pero también de los cuidados que hayan recibido a lo largo de los años.

 

Imagen de archivo del blog

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